miércoles, 1 de diciembre de 2010
Amor y suerte no me caben
-Disculpame nene, ¿Sabes donde esta el sector no fumadores?
-¿Sos o te haces?
Ahí nomás se fueron a las piñas y me fui sin comer. Debo decir que este artículo nació debajo de un puente de esos en los que te venden los choripanes más exquisitos de la faz de la tierra, acompañados de una suscripción vitalicia al parque de descanso entre la Hellmans calcinada al solcito de verano y el pan manoseado por un gordo hincha del taladro que parece ser el vendedor de estos espectaculares manjares. Supongo esto no solo por la camiseta que llevaba puesta, sino porque el fue el que inició el bardo con el viejo que armó el escandalo cuando preguntó si había sector no fumadores. Todo mal.
Nunca tuve suerte en el amor, la primera vez que quise conquistar a una mina fue cuando a la salida de Kamikaze segui los pasos de aquella mujer hasta 3 cuadras más abajo cuando la agarre por la espalda a punta de pistola y dije: "¡Dame todo tu amor, pues he venido a robarte el corazón!", acompañando la palabra corazón con un guiño irresistible. Acto seguido amanecí en el hospital con intoxicación por gas pimienta (N. del R.: Sofía, si estás leyendo esto disculpame por favor, admito que me pase con lo del arma, pero vos admití que me tiraste onda toda la noche. En tribunales lo hablamos mejor).
Así soy yo y ya no se que hacer, siempre me pasa lo mismo, si pudiera me pegaría un tiro ahora mismo, pero me confiscaron el arma. Que cagada.
Seguramente a esta altura uno se preguntara que relación existe entre el viejo bardero y el suceso amoroso, la verdad es que ya me olvidé y tampoco me importa.
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Me emocionas hermanoooo
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